El gato del tejado ve todo lo que ocurre en su territorio. Bajo su atenta mirada se suceden las cosas más curiosas e interesantes. Si te subes al tejado con él, serás testigo de reseñas literarias, de cine, televisión, videojuegos... También leerás relatos originales y otras entradas peculiares. Y, por supuesto, si te unes al clan de este gato inquieto, tendrás la oportunidad de perseguir pelusas galopantes. Nos encanta.

sábado, 30 de abril de 2011

Los colores primarios

Este mes tocaba escribir un relato de género infantil. Ilusa de mí, creí que sería capaz de llevar a cabo un híbrido entre infantil y fantasía... Al final ha salido un texto educativo dirigido a niños, sin más. 

Los colores primarios




Amarillo vivía solo junto a su campo de maíz. En primavera plantaba las semillas, y en otoño recogía el maíz con el que fabricaba su propio alimento. No necesitaba ayuda para vivir, pero su pequeña casita de paja no lo protegía del frío invierno tan bien como le habría gustado. Sin embargo, no podía pedir ayuda a Azul y Rojo, a quienes miraba por encima del hombro por su modo de vida que Amarillo consideraba atrasado.
            Azul era un soñador. Se pasaba el día observando el cielo, imaginando que vivía en las nubes. Sin ir más lejos, su casa se encontraba bajo el mar azul, y todo su alimento consistía en agua. Por eso estaba muy delgado, y se sentía solo.
            Rojo cosechaba tomates, cerezas y cualquier tipo de alimento que llevara el color que le daba nombre. Vivía solo en una robusta y alta casa de tejas desde la que podía vigilar los alrededores: su huerto, así como el terreno de Amarillo y el mar de Azul.
            Un invierno muy frío en que el agua se heló, Azul salió de su casa haciendo un agujerito en la gruesa capa de hielo que se había formado en la superficie del mar. Picó varias veces a la puerta de Rojo y le pidió cobijo, ya que temía morir helado en el agua. Pero Rojo se limitó a observar por la mirilla, esperando que se marchara tras chillarle que no pensaba abrirle la puerta.
            Desesperado, Azul corrió a pedir auxilio a Amarillo.
            “Primo”, le dijo, “voy a morir de frío. Por favor, ayúdame.”
            Amarillo abrió la puerta, apenado y temeroso por la seguridad de Azul, pero le corrigió antes de dejarlo entrar:
            “Primo, no; primario. Rojo, tú y yo somos colores primarios.”
            Amarillo se sentía profundamente emocionado por la amabilidad de su primario. Sin pensarlo, abrazó afectuosamente a su salvador, y una lágrima de agradecimiento cayó hasta el hombro de Amarillo. Esta lágrima resbaló hasta el suelo y allí, de la mezcla de Azul y Amarillo, nació Verde.
            Durante la siguiente primavera, Verde hizo crecer en los alrededores de la vivienda de Amarillo unos frondosos bosques verdes, así como un césped con agradable aroma que llegaba hasta la puerta de casa. Azul ayudaba a regar toda esta vegetación para que creciera sana y fuerte.
            Rojo, cargado de rabia, observaba lo felices que eran los tres en esa pequeña casucha de paja. En ocasiones se acercaban también al mar para darse un chapuzón, sobre todo durante las altas temperaturas veraniegas. Pero Rojo se empeñaba en valerse por sí mismo, aunque, cuanta más rabia sentía, más calor creaba a su alrededor.
            Un día, Rojo escuchó unas risas especialmente ruidosas. Se asomó por la ventana de su casa de tejas (que daba al enorme jardín de colores de Amarillo, Azul y Verde) y vio a sus tres vecinos correteando, jugando a atraparse y rodando sobre el césped. Al verlos tan felices, se puso rojo de rabia. Su enfado era tal que el calor comenzó a ser insoportable dentro de las paredes de la casa. La temperatura aumentó hasta tal grado que, cuando cerró las cortinas para no seguir viendo cómo sus vecinos se divertían, éstas ardieron al contacto con su mano.

             Rápidamente, Rojo intentó detener el fuego. Sopló sobre las cortinas, pero esto sólo hizo que el fuego se extendiera más rápidamente. En cuestión de segundos, toda la habitación comenzó a arder. Atrapado, sacó la cabeza por la ventana y pidió auxilio a berridos.
            Desde el feliz jardín, Amarillo señaló la ventana por la que veían aparecer la cabeza de Rojo. Azul y Amarillo se disponían a salvarlo, cuando Verde los detuvo:
            “Rojo nos odia”, dijo. “¿Por qué queréis salvarlo?”
            “Rojo es nuestro primario”, contestó Azul. “No podemos dejar que le pase nada.”
            Decididos, Azul y Amarillo corrieron hasta la casa de Rojo. Mientras Amarillo construía un lecho de maíz para que Rojo pudiera saltar por la ventana sin hacerse daño, Azul transportaba grandes cantidades de agua contra el fuego que ya se había extendido por toda la casa.
            Rojo no se lo pensó mucho antes de saltar. El colchón de maíz pinchaba un poco, pero era preferible al fuego. Una vez salvado y con el fuego extinguido, se abrazó a sus primarios, lamentando la rudeza con la que los había tratado siempre.
            “Siempre he sido malo con vosotros”, dijo, mientras comenzaban a brotar lágrimas de sus ojos, “y sin embargo, no habéis dudado en salvarme.”
            “Porque todos somos primarios”, dijo Amarillo. “No podíamos abandonarte.”

            Del contacto de las lágrimas de Rojo con Amarillo, nació Naranja

            Del contacto de las lágrimas de Rojo con Azul, nació Violeta.

            Después de aquel incidente, todos los colores, primarios o no, comenzaron a vivir juntos. La casa de Azul (el mar) para el verano. La casa de Amarillo (hecha de paja), para la época de cosecha. Y la casa de Rojo (de tejas), para el invierno.



Juntos consiguieron un mundo alegre y lleno de vida. Y, con el paso del tiempo, fueron capaces de crear más colores con los que inventar nuevos paisajes.

Fin

viernes, 29 de abril de 2011

CRÍTICA: Los Juegos del Hambre

Hacía mucho que quería leer este libro debido a las recomendaciones que había recibido de diversas personas. No obstante, a menudo siento cierta reticencia a leer según qué tipo de libros juveniles dado que en muchas ocasiones, al menos en este género, el éxito de una novela parece ser inversamente proporcional a su calidad como obra. Por ejemplo, la saga Crepúsculo. Obviamente, hablo desde un punto de vista totalmente subjetivo, expresando mi opinión de manera lo más sincera y humilde posible. De este mismo modo trataré de plasmar mi opinión sobre el libro que nos ocupa lo más objetivamente posible.

Título:  Los Juegos del Hambre (The Hunger Games)
Autora: Suzanne Collins
Nº de páginas: 400
Editorial: RBA Libros
Sinopsis: Es la hora. Ya no hay vuelta atrás. Los juegos van a comenzar. Los tributos deben salir a la Arena y luchar por sobrevivir.
Ganar significa Fama y riqueza, perder significa la muerte segura...
¡Que empiecen los Septuagésimo Cuartos Juegos del Hambre!
Un pasado de guerras ha dejado los 12 distritos que dividen Panem bajo el poder tiránico del Capitolio. Sin libertad y en la pobreza, nadie puede salir de los límites de su distrito. Sólo una chica de 16 años, Katniss Everdeen, osa desafiar las normas para conseguir comida. Sus prinicipios se pondrán a prueba con “Los juegos del hambre”, espectáculo televisado que el Capitolio organiza para humillar a la población. Cada año, 2 representantes de cada distrito serán obligados a subsistir en un medio hostil y luchar a muerte entre ellos hasta que quede un solo superviviente. Cuando su hermana pequeña es elegida para participar, Katniss no duda en ocupar su lugar, decidida a demostrar con su actitud firme que aun en las situaciones más desesperadas hay lugar para el amor y el respeto.

Esta crítica se ha mudado a mi nuevo blog. Puedes acceder al contenido que buscas a través de este enlace. Por favor, disculpa las molestias.
  






Si tuviera que anotar sobre 100, probablemente escribiría 77. Un buen entretenimiento, sin duda.

A aquellos que habéis llegado al final de la crítica... Si habéis leído el libro, ¿qué os ha parecido? Si no, ¿tenéis pensado hacerlo? ¡Se aceptan comentarios a favor o amenazas de muerte por ser tan criticona hasta en el más mínimo detalle! (Uf, lo tengo asumido)

jueves, 28 de abril de 2011

[Barrio Sésamo]: Libido vs Lívido

Bienvenidas y bienvenidos a la primera entrega de una nueva sección. Intentaré que sea de periodicidad semanal, pero lo más acertado será confesar que, probablemente, escribiré nuevas entregas cuando me apetezca (para qué nos vamos a engañar, oiga).

Pretendo llamar de manera simpática Barrio Sésamo a un espacio en el que comentaré errores habituales que se cometen con el léxico, la gramática, la semántica o la ortografía. También tendrán cabida otros debates diversos sobre nuestra lengua. Asimismo, si veis que meto la pata en cualquier afirmación, agradeceré que me lo hagáis saber. Al fin y al cabo, el objetivo de este espacio no es otro que el de aprender.

Vale, este no es el vídeo original de Barrio Sésamo que buscaba, ¡pero aun así me ha hecho mucha gracia!

También podéis sugerir nuevos debates o exponer vuestras dudas y responderé encantada. Si no conozco la solución a éstas, investigaré (tal y como podríais hacer vosotras y vosotros mismos, ¡pero no os carguéis mi nueva sección, maldita sea!).

Sin más dilación, doy paso a la explicación de la correcta utilización de una de las palabras utilizadas de manera errónea que oigo y leo habitualmente: lívido.
Los programas del corazón no resultan de mi agrado; no obstante, en el televisor del comedor de mi casa se trata del género protagonista. En dichos programas, a menudo se hace referencia al deseo sexual utilizando la palabra lívido. También he leído reseñas sobre literatura romántica y erótica en que se hace uso del mismo vocablo. No obstante, lo que se quiere decir en estos casos no es lívido, sino libido.

Lívido, palabra esdrújula, es un adjetivo equivalente tanto a pálido como a amoratado.

Las personas que utilizan lívido cuando pretenden mencionar el deseo sexual, en realidad están pensando en el significado de libido. Libido, palabra llana, sinónimo de deseo o impulso sexual.

Hasta aquí la primera entrega. Y recordad las sabias enseñanzas de Coco: esto es cerca... ¡y esto es lejos! Claro que resultaría un tanto raro escuchar a Coco hablando sobre el verdadero significado de la palabra lívido y la constante confusión con libido, pero vamos a dejar aquí el tema por lo que pudiera degenerar la cosa.

Intentos por conseguir 'Soy el número cuatro'...

Participo en el concurso por el primer lote de Crónicas de una Strega. Aunque el resto de libros me atraen también, la inclusión de Soy el número cuatro de Pittacus Lore ha sido decisiva.


Si queréis participar, tenéis hasta el domingo 1 de mayo.

También participo en el concurso del blog Imaginando que vivo... Adivinad qué libro pediría en caso de ganar xD (buscaría una oferta porque Soy el número cuatro es un pelín más caro del límite, peeeero es la opción principal). Por cierto, brutal el formulario de participación, me ha encantado.



Hasta el 1 de Mayo

miércoles, 27 de abril de 2011

NOVEDADES: 'La Orden del Tanhwar'

Hace unos días me llegó desde Ajec la noticia de una nueva publicación, en este caso de género fantasía. Se trata de La Orden del Tanhwar del autor Francisco Villarubia. Este título constituye la primera parte de la bilogía La Cuarta Edad. Dentro de unos meses podremos verla completada con Las Piedras de Avalhol.


  •  Sinopsis:

“Todo lo que evoluciona atraviesa sin remedio cuatro Edades: nacimiento, maduración, apogeo y destrucción. Las personas, las civilizaciones, y hasta el propio universo, obedecen a dicha ley”.
Lahe Kokkuar, un muchacho encerrado por su madre desde la infancia para evitar que fuera convertido en wdraki, la orden de guerreros que custodia desde la Época sin Historia las espadas forjadas con Tanhwar, descubre una sociedad nueva, el Wurm kka Ezyack.
“¿Acaso tiene alma un wdraki? Pero entonces… ¿cuándo la pierde?”.
Extrañas criaturas del subsuelo medran ahora por la superficie; la peste gris, diezma a la población; seres extraordinarios, incluso los propios dioses, se implican en el devenir de las tierras altas…
“Están confluyendo en los Tres valles integrantes de castas supremas, de civilizaciones... legendarias. Y lo hacen ahora... ¿comprendes?, como si hubieran venido para algo”.
El mundo conocido sufre una decadencia irreversible. La tierra de nuestros padres, tal vez el universo entero, se adentra en la Cuarta Edad.

No he pedido un ejemplar de este título por la cantidad de lecturas que ya tengo pendientes, pero se trata de uno de mis géneros predilectos: la fantasía épica. Personalmente me parece atrayente sobre todo por el mundo y sistema propio que ha creado el autor (siempre tengo en alta consideración la inventiva de los escritores en este campo), y espero encontrar en el futuro un hueco para él.

Si os habéis quedado con ganas de más, podéis bajaros un avance de la novela desde este link.

Entradas relacionadas