El gato del tejado ve todo lo que ocurre en su territorio. Bajo su atenta mirada se suceden las cosas más curiosas e interesantes. Si te subes al tejado con él, serás testigo de reseñas literarias, de cine, televisión, videojuegos... También leerás relatos originales y otras entradas peculiares. Y, por supuesto, si te unes al clan de este gato inquieto, tendrás la oportunidad de perseguir pelusas galopantes. Nos encanta.
La feria de videojuegos, que parece haberse consolidado finalmente en Barcelona, también viene este año pisando fuerte.
El año pasado, fuimos testigos de cómo Peter Molyneux era premiado por su labor dentro del sector
(que no por sus fantasmadas)
con el Premio Leyenda Gamelab. Este año, le ha tocado el turno a alguien que revolucionó el panorama de los JRPG: Hironobu Sakaguchi, padre de Square y la exitosa saga Final Fantasy, posteriormente creador de Mistwalker, sello bajo el cual se han publicado juegos como Lost Odyssey o The Last Story.
En 2011 se otorgó otro gran galardón: el Premio de Honor de la Academia de las Ciencias y las Artes Interactivas, que fue para Hideo Kojima. En esa ocasión, veremos cómo se lleva el premio otro maestro japonés de los videojuegos, Kazunori Yamauchi, creador de Gran Turismo, quien, además, participará en un coloquio durante la feria.
Aparte, sabemos que también participarán en esta edición de Gamelab personalidades como Alexander Seropian, creador de la saga Halo; Corrinne Yu, que ha trabajado para la NASA, para el Brookhaven National Laborarory de California en su acelerador de partículas y actualmente es la responsable del desarrollo de nuevas tecnologías para juegos de Microsoft, algunas usadas por primera vez en Halo 4 y, finalmente, Julien Merceron, director de tecnología de Square Enix Group, anteriormente directos técnico de Ubisoft y Eidos.
Realizaremos una cobertura para que no os perdáis lo más jugoso del evento.
Os recordamos que la Gamelab 2012 se celebra en la Fira de Barcelona y estará abierta para el público del 28 de junio al 1 de julio (si bien las jornadas profesionales comenzarán el día 27).
El Salón del Cómic de Barcelona, que abrió sus puertas del 3 al 6 de mayo, celebró su trigésimo aniversario en un año marcado por la crisis. En la rueda de prensa previa al evento, el director del mismo, Carles Santamaría, confesó que las subvenciones se han visto poderosamente reducidas con respecto a años anteriores.
Sin embargo, esto sólo ha provocado que Ficómic buscara nuevos aliados, como la Gamelab, feria con la cual existe un acuerdo de promoción (según el cual podrás canjear tus entradas del Salón por un suculento 2x1 en entradas a la Gamelab); la desarrolladora de videojuegos THQ, o Rock in Rio, que ha estado muy presente también por su salto al cómic.
Esta edición ha dedicado gran parte de su espacio al mundo de los robots. La exposición Robots en su tinta contaba con una amplia participación de empresas dedicadas a la creación de autómatas con los cuales los participantes podían interactuar. En la rueda de prensa ya conocimos a la servicial robot REEM, y durante el Salón fuimos presentes de otra clase de sorprendentes modelos. Entre ellos, un adorable R2-D2 que asustaba a los niños que se le acercaban y huía de las reprimendas de un Soldado Imperial. Podéis ver algunas muestras a continuación:
¡Nos comimos una réplica del robot Tibi (de la pareja Tibi y Dabo), hecha de tarta! Todo muy macabro
R2-D2 persiguiendo niños. Nosotros comemos robots de pastel, ellos comen niños de verdad
¿A que parece una versión mejorada del Robot Emilio? Le ponemos una bandejita con té helado y…
Otros grandes atractivos fueron las exposiciones dedicadas a Mazinger Z (cuyo autor, Go Nagai, hizo acto de presencia para firmar ejemplares por el 40 aniversario de su obra), a Star Wars (celebrando el 35 aniversario de la saga, qué mejor que encontrar figuras a tamaño real o exposiciones de fanarts realmente impresionantes), a Astroboy, y una serie de pósters de películas clásicas de ciencia-ficción.
Ah, recuerdos de infancia...
No os hagáis los duros: sabemos que lo adoráis. Mirad qué gran sonrisa os dedica ♥
China fue el país invitado de honor. En el centro del recinto, una interesante exposición con diversos cómics e ilustraciones de autores autóctonos aguardaba a los visitantes. Aunque era llamativa y la calidad del trabajo expuesto quedaba patente, nos pareció un espacio muy reducido en comparación a la publicidad que se le había dado a China de cara a este Salón.
Por otro lado, parece ser que la organización quedó contenta con la buena acogida del concurso de cosplay zombi del año pasado, de modo que en esta ocasión decidieron repetir la experiencia. Y de hecho, fueron dos concursos, en realidad: el sábado se llevó a cabo una competición de cosplay de robots, y el domingo, de superhéroes. Aunque ninguno de los dos tuvo una participación precisamente amplia (y, desde luego, no se vieron trajes ni actuaciones a la altura de las del Salón del Manga), el esfuerzo y saber hacer de los participantes quedó demostrado, al menos en su mayoría. Consiguieron amenizar la velada y entretener al público.
Por mi parte, este año no pude hacer muchas fotos, ya que participé en el concurso de cosplay y, además, mi disfraz no me permitía ver ni oír lo que ocurría a mi alrededor. Pero próximamente subiremos fotos a mi cuenta de Flickr y a la de Koi Nya.
En esta edición, nos llamó la atención que la cantidad de cosplays de productos americanos se vio incrementado respecto a otras ediciones, en las que resultaba incluso más frecuente encontrar personas disfrazadas de series y videojuegos de origen japonés.
Como punto negativo, debemos decir que la disposición de los stands nos pareció, en algunos casos, bastante caótica. No es el ejemplo de la zona de videojuegos y la exposición de robots, ambas bien dispuestas y espaciosas. Sin embargo, en cuanto a dicha zona de videojuegos, no encontramos novedades atrayentes, así como otros años hemos podido probar nuevas demos o participar en el doblaje de Halo: Reach.
En lo referente a las ventas, encontramos jugosas ofertas relacionadas con el mundo del manga, e incluso con el cómic español. Sin embargo, no había sorpresas con respecto al cómic americano.
En definitiva, el Salón del Cómic ha sabido renovarse adecuadamente en algunos aspectos, y satisfacer a sus visitantes un año más, de tal manera que el resultado en visitas ha sido, según datos de Ficómic, de un total de 108.000 visitas, 8.000 más que las contabilizadas en la edición de 2011.
Para acabar con un detalle algo más personal, diré que mi única compra durante este salón fue Guía gatuna: Normas para la convivencia con humanos, del autor José Miguel Fonollosa (parte de su serie Miau). Me hizo muy feliz saber que en algunos puestos se habían agotado los ejemplares. ¡Bien por Miau!